el invierno ya se siente sobre las calles de Santiago, en el paseo ahumada ya se ve como la gente intenta salvarse del frió, todos caminan rápidamente como si alguien los siguiera, junto a una banca hay un bulto olvidado, tapado con diarios y cartones viejos, un rostro agotado y sucio se asoma tímidamente de su improvisada frazada. La gente que pasa a su la do no lo ve es como si fuera parte del pavimento, las personas que lo logran divisar lo ven con repudio. A un hombre que el tiempo y la sociedad ha olvidado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario