sábado, 13 de agosto de 2016

                                                  En Santiago recién está saliendo el sol de entremedio de las nubes, aun hace frió, los rayos del sol apenas pueden entibiar la ciudad, lo bueno es que queda poco para que el invierno se acabe. Voy caminando por la ciudad que aún no se ilumina completamente, veo gente pasar cubierta de los pies a la cabeza, sus caras siempre serias y todos apurados son las 9:00 Am, tengo que ir a pagar unas cuentas. Voy sola caminando por la ciudad de Santiago antes este trámite era más grato porque mi mano iba acompañada por la tuya, todavía no me acostumbro a esto. Voy llegando al edificio, veo una pareja que va delante, están tomando café, riendo y tomados de la mano, doblan un poco más a delante y los pierdo de vista, me había distraído mirando esa pareja y nos había proyectado a nosotros, sin darme cuenta ya había llegado, entre al edificio y me dirigí a sacar mi papel para poder terminar luego el trámite, veo el papelito era el número “41” (¡bien! Me va a tocar luego) pienso para mí y busco la pantalla… van en el número “23”
Me había sentado a ver el celular, para distraerme me puse a ver farándula, cuando se me acabaron las noticias de ese tipo miro nuevamente la pantalla para ver en que turno iba “29” abro el “Candy Crush” y me pongo a jugar. Una abuelita se sienta al lado mío, unos segundos después escucho que dice “viejo siéntate po, después de hacer todas las cosas a ¿dónde me vas a llevar a comer? “Sin querer los miro y el apenas se sienta le toma la mano y responde “a comer algo rico” ella se ríe y apoya la cabeza en su hombro. Miro nuevamente a la pantalla “37” me pongo a buscar la factura que la había metido en mi cartera, que debo confesar que no he ordenado hace un montón de tiempo, siempre que se me pierden las cosas, pienso que la debo ordenar, pero siempre se me olvida. Sigo buscando esa factura, comienzo abrir la cartera más y más para encontrarla, (se me debió haber quedado en la casa) pensé haciendo puchero, levanto la billetera y hay estaba bien doblada, la tomo y miro la pantalla   “40”, me levanto de la silla y sale mi numero en la pantalla.
Me acerque a la ventanilla y la niña con una cara amable me pide la factura de la entrego a un doblada y le entrego el dinero juntos, ella me da el  vuelto y me pasa un pequeño papel y me dice “eso venia dentro de la factura” sin mirar nada tomo todo –gracias- respondí y me aleje de la caja. Ya en la puerta, meto el vuelto a la cartera, miro el papelito, era una foto mía, pero estaba contigo… era una de las que se había salvado de mi furia de hace unos meses, pensé  que ya estaban todas rotas en el basurero, pero esta estaba escondida en el desastre de mi cartera, te vi sonriendo y me dolió de nuevo el corazón, me pregunte si a ti también te dolerá, prefiero no saber la respuesta... Si dejaste ir nuestra vida juntos, con tus mentiras.
 La pareja de abuelos pasa caminando a mi lado veo como se alejan tomados de la mano,  de nuevo me sumerjo en esas conversaciones sobre el futuro que teníamos siempre, cierro los ojos aprieto la foto en mi mano. “yo pensé que el indicado eras tú, pero me equivoque…” vuelvo abrir los ojos, respiro profundo, rompo tu foto y comienzo a caminar, Santiago ya está completamente iluminado por el sol.



jueves, 28 de julio de 2016

Estación de metro...

Estamos sentados en el suelo de la estación de metro la gente nos mira raro por la forma en que nos reímos, se nota que todos fuera de nuestra conversación es gris. Tienes algo que me hace feliz, aun no se puedo descubrir de qué se trata pero tengo tiempo.

En el suelo de la estación de metro tú y yo estamos sentados riendo y te juro que te miro y te amo más. Tú me miras como si me estuvieras leyendo, yo solo miro tu sonría que acabo de provocar por algún chiste idiota.


Tus ojos no se apartan de mis ojos en ningún momento, creo que me quedaría para siempre sentada a tu lado en esta estación de metro.
metro Baquedano-chile.

martes, 25 de marzo de 2014

Jose & Rose

El vestido colgado en su armario  era de color blanco. Hace tres meses que  estaba  en ese lugar, mañana iba a hacer el día que el sueño de nueve años se iba hacer realidad, antes de tener el anillo en su mano derecha pasaba soñando despierta con el día en ella caminaría hacia el altar, no parecía real, aun no podía creer lo que iba a suceder, ya su imaginación  no le ganaba a la realidad ¿era verdad?,¿ mañana  se iba a casar?, o solo fue un hermoso sueño que  cuando se despierte a la mañana siguiente desaparecería,  se paseaba de rincón a rincón por su habitación y de vez en cuando tocaba la tela del hermoso vestido,  ya eran las 2:00 Am, los intentos de dormir eran inútiles sus nervios y emoción no la dejaban tranquila , su teléfono sonó con todo el volumen otra vez olvido dejarlo en silencio, era un sms :
conociéndote estas nerviosa, soy el hombre más feliz por estar contigo de verdad no sé qué haría sin ti…  tranquila mi bebito todo va a salir bien.
                                                                                                                Nos vemos mañana, te amo “
Apago todas las luces de la habitación, miro la silueta oscura del hermoso vestido blanco, se recostó en la cama, acomodo las almohadas y se quedó mirando el techo por unos minutos, se voltio y abraso el peluche gigante que su novio  le había regalado, con el teléfono en la mano  leyó de nuevo el dulce sms y con un suspiro nervioso pudo por fin conciliar el sueño cuando ya eran las 4:00 Am. 
 El despertador sonó, pero ella ya estaba despierta, se levantó rápidamente, por suerte no tenia que preocuparse de banquete, ya que no había contratado ningún servicio, ni invitados, no había mandado ninguna invitación , no debía preocuparse de nada de lo que normalmente las novias se preocupan… ha! Si… debía  llegar a su boda a tiempo. Se demoró media hora y guardo el vestido blanco y bajo a tomar desayuno como si nada, nadie en su  casa sabía lo que iba a pasar en  3 hrs. Salió a las 7:30 de su casa con un vestido blanco dentro de un bolso en un par de horas dejaría de ser soltera… será la Sra. de Baquedano.
Llego a la casa de su futuro esposo a las 9:00 el ya estaba casi listo con los pantalones y la camisa puesta, se sentó a jugar Wii se notaba que estaba nervioso pero lo disimulaba mientras miraba la pantalla concentrado sacando un poco la lengua, ella entro al baño, saco el hermoso vestido blanco entro perfectamente en el, un moño alto, zapatos de tacón, un toque de maquillaje y ya estaba lista- voy a salir – dijo y abrió la puerta, él estaba frente al baño ya completamente listo sosteniendo una rosa azul, los ojos les brillaron a ambos al verse-te ves hermosa- le dijo él con la voz cortada, se besaron y sonrieron.
Llegaron al civil, afuera del salón donde se iba a efectuar la ceremonia estaban los dos testigos junto a la jueza, realmente todo parecía un sueño, pero no lo era realmente quedaban minutos, entraron al salón al fondo estaba un escritorio la jueza se puso detrás de el y los demás al frente la ceremonia empezó, la jueza le pregunto a ella si deseaba tomar como esposo a José Tomás Baquedano Catafau , ella responde que sí,  mirándolo a los ojos y sujetando firme su mano, la jueza sonríe y le pregunta a él si deseaba tomar como esposa a Rosemary Charlotte Alicke Carrasco, el responde que si con una sonrisa. Se besan, se entregan las argollas, se vuelven a besar y firman – ahora por el poder que me han otorgado los declaro oficialmente  marido y mujer- dijo la jueza – ¡sopapo! se escuchó fuerte y se besaron, el beso se sintió diferente,  los dos testigos aplaudieron, pero para los recién casados ya nada más importaba que ser felices juntos.







miércoles, 23 de mayo de 2012

Solo pido tiempo














Te miro y me da rabia, te toco pero ya no quiero ni tenerte cerca no te importa lo que siento y nunca te ha importado, las lagrimas comienzan a caer por mis mejillas, pero siempre es lo mismo te apuras o te atrasas como y cuando te da la gana sin pensar en mi, eres un estúpido que no espera ni un momento y me dejas deseando más de ese tiempo nunca das tregua, que ganas de  poder controlarte solo para poder detenerte o apurarte todo lo que yo quiera, pero no puedo, no puedo.

siempre te miro de reojo, no te quiero tocar por que te desprecio te quiero desaparecer lo único que quiero es tiempo deja de mover esas manecillas odioso reloj.

lunes, 14 de mayo de 2012

La ventana



Sentada tras la ventana, hace horas que veo como los niños corren tras algunas hojas que cae por los arboles por el otoño. Apenas digerí la idea que no estas a mi lado, sonando en  una radio nuestra canción abraso fuerte una almohada y en una mano tengo tus cartas que he leído unas mil veces este día. Para esperar que vuelvas, los peluches que estaban junto a mí me miraban con pena como si me dijeran que no vas a llegar, miro cada cinco segundos el celular para ver si llamas o me mandas un sms, para poder sentirme cerca de ti, pero no me llamas.
Como ya es costumbre en estas fechas las nubes se asoman junto con la noche y el viento se hace mas fuerte, la venta deja entrar la brisa y me cubro con tu chaleco, sigo viendo como caen las hojas en una calle casi vacía. Un auto da vuelta en la esquina, te bajas y miras hacia la ventana donde estoy sentada mi sonrisa aparece en los labios – te amo- gritas desde la calle  tan fuerte que quizás te escucharon todos mis vecinos, te lanzo un beso y bajo corriendo por las escaleras, llego donde tu estas te abraso- yo también… te extrañe- susurre y me beso en los labios.