El vestido colgado en su armario era de color blanco. Hace tres meses que estaba
en ese lugar, mañana iba a hacer el día que el sueño de nueve años se
iba hacer realidad, antes de tener el anillo en su mano derecha pasaba soñando
despierta con el día en ella caminaría hacia el altar, no parecía real, aun no
podía creer lo que iba a suceder, ya su imaginación no le ganaba a la realidad ¿era verdad?,¿
mañana se iba a casar?, o solo fue un
hermoso sueño que cuando se despierte a
la mañana siguiente desaparecería, se
paseaba de rincón a rincón por su habitación y de vez en cuando tocaba la tela
del hermoso vestido, ya eran las 2:00
Am, los intentos de dormir eran inútiles sus nervios y emoción no la dejaban
tranquila , su teléfono sonó con todo el volumen otra vez olvido dejarlo en
silencio, era un sms :
“conociéndote estas nerviosa, soy
el hombre más feliz por estar contigo de verdad no sé qué haría sin ti… tranquila mi bebito todo va a salir bien.
Nos vemos mañana, te amo “
Apago todas las luces de la habitación,
miro la silueta oscura del hermoso vestido blanco, se recostó en la cama,
acomodo las almohadas y se quedó mirando el techo por unos minutos, se voltio y
abraso el peluche gigante que su novio le había regalado, con el teléfono en la mano leyó de nuevo el dulce sms y con un suspiro
nervioso pudo por fin conciliar el sueño cuando ya eran las 4:00 Am.
El despertador sonó, pero ella ya estaba
despierta, se levantó rápidamente, por suerte no tenia que preocuparse de
banquete, ya que no había contratado ningún servicio, ni invitados, no había mandado
ninguna invitación , no debía preocuparse de nada de lo que normalmente las
novias se preocupan… ha! Si… debía llegar a su boda a tiempo. Se demoró media
hora y guardo el vestido blanco y bajo a tomar desayuno como si nada, nadie en
su casa sabía lo que iba a pasar en 3 hrs. Salió a las 7:30 de su casa con un
vestido blanco dentro de un bolso en un par de horas dejaría de ser soltera… será
la Sra. de Baquedano.
Llego a la casa de su futuro
esposo a las 9:00 el ya estaba casi listo con los pantalones y la camisa
puesta, se sentó a jugar Wii se notaba que estaba nervioso pero lo disimulaba mientras
miraba la pantalla concentrado sacando un poco la lengua, ella entro al baño,
saco el hermoso vestido blanco entro perfectamente en el, un moño alto, zapatos
de tacón, un toque de maquillaje y ya estaba lista- voy a salir – dijo y abrió la
puerta, él estaba frente al baño ya completamente listo sosteniendo una rosa
azul, los ojos les brillaron a ambos al verse-te ves hermosa- le dijo él con la
voz cortada, se besaron y sonrieron.
Llegaron al civil, afuera del salón
donde se iba a efectuar la ceremonia estaban los dos testigos junto a la jueza,
realmente todo parecía un sueño, pero no lo era realmente quedaban minutos,
entraron al salón al fondo estaba un escritorio la jueza se puso detrás de el y
los demás al frente la ceremonia empezó, la jueza le pregunto a ella si deseaba
tomar como esposo a José Tomás Baquedano Catafau , ella responde que sí, mirándolo a los ojos y sujetando firme su
mano, la jueza sonríe y le pregunta a él si deseaba tomar como esposa a Rosemary
Charlotte Alicke Carrasco, el responde que si con una sonrisa. Se besan, se
entregan las argollas, se vuelven a besar y firman – ahora por el poder que me
han otorgado los declaro oficialmente marido y mujer- dijo la jueza – ¡sopapo! se escuchó
fuerte y se besaron, el beso se sintió diferente, los dos testigos aplaudieron, pero para los recién
casados ya nada más importaba que ser felices juntos.
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