Un disparo fue lo que silencio el cuarto lleno de ojos que miraban con temor al hombre que había jalado del gatillo –cállense de una maldita vez, su llanterío me tiene harto. – Dijo el hombre que nos había secuestrado. Éramos como diez chicas las que estábamos sentadas en el suelo amarradas de los tobillos las muñecas, para que no escapáramos. A nuestro alrededor habían cinco tipos que nos miraban con lujuria. –Bienvenidas queridas jovencitas, yo seré su anfitrión los días que habiten en este humilde hogar.- Dijo un hombre que tenía un cigarrillo en la mano.- deben tener mucha sed… muchachos no sean groseros y denle para beber a estas hermosas señoritas.- prosiguió mientras acariciaba el cabello de una chica que estaba frente a él, los cuatro tipos nos obligaron a tomar un sorbo de esa agua extraña. Sentí el cuerpo pesado y la habitación comenzó a girar.- Yo quiero juagar con ella jefe.- escuche y vi como ese sujeto se acercaba a una chica como de 15 años. Unas manos comenzaron a tocar mi cintura, mis ojos se cerraron.
Abrí los ojos, estaba apoyada contra una pared me dolía mucho el estómago y mis brazos estaban llenos de moretones, una chica lloraba desconsoladamente.- ¿Qué ocurrió?.- pregunte mirando los moretones en mis piernas.- ¿no es obvio tonta?... nos drogaron y después nos violaron.- Dijo una chica que miraba el techo. Mis ojos se llenaron de lágrimas.- no, no te creo, no ¿Por qué? .- sollocé.- Cállate niñita no vez que estos hombres nos pueden matar, mejor no hablen .- Dijo la chica con voz seca.
La puerta se abrió de golpe y uno de los hombres entró y empujo a una chica que cayó al suelo como si estuviera profundamente dormida, el hombre sonrió mientras cerraba la puerta.-¡Está muerta! .- gritó la chica a su lado, las ocho chicas se estremecieron.- ven, se los dije, solo hay que obedecer y quizás no terminemos así.
-¿Sabes qué? Ya me tienes harta con esa actitud, ya cállate ¿Cómo estas tan tranquila? Date cuenta lo que nos hicieron y mira hay una chica muerta frente a nosotras. Deja de hacerte la fuerte e indiferente.-Dije parándome de golpe.-¿Qué quieres? ¿Qué llore como tonta? Lo mejor es resignarse e intentar sobrevivir.- Respondió colocándose frente a mi.-¿resignarse? No nos pueden hacer esto.- le respondí.- Información ya lo hicieron y aparte la única forma de salir de aquí es con un disparo en la cabeza.- dijo sentándose. Me volví a sentar abrazando mis piernas.¿ Mis padres me estarían buscando? ¿Alguien nos estaría buscando?. Me preguntaba para mis adentros, mientras miraba el cadáver de la chica que no tenía más de doce años.- ¿crees que nos mataran?.-pregunto una niña junto a mi.- la vedad que no lo sé.- Respondí.- quiero a mi mami.-susurro.- ¿Qué edad tienes?.- le pregunte.- tengo nueve años y la otra semana cumplió los diez años y tu ¿Qué edad tienes? .- tengo dieciséis años, será mejor que durmamos, descansa .- le susurre .- buenas noches .- respondió la pequeña niña de nueve años.
Un grito logró despertarme mire a mi lado, donde la niña de nueve años había dormido la noche anterior, no estaba, la busque con la mirada por toda la habitación, pero no estaba.
-No me haga daño, por favor, no , hay suélteme- grito una voz en la habitación de al lado, un disparó silencio los gritos, todas se despertaron de golpe -¿Quién falta?.- pregunto una chica.- la niñita que estaba junto a mi.-respondí.- nos van a matar a todas.- dijo la chica secamente.
Los cinco hombres entraron a la habitación, cada uno con un arma en la mano. Me estremecí cuando detrás de la puerta de vi el cuerpo de la niña desnudo y cubierto de sangre.- valla, valla… parece que a nuestras huéspedes no les gusta mucho este lugar o ¿me equivoco?.- dijo el hombre mientras movía su arma de un lado para otro.-¿Qué nos van… hacer? .-pregunto una chica con voz cortada, sus ojos de despegaban la mirada de las armas de aquellos hombres.- mis queridas jovencitas… tenemos dos opciones las podemos vender y así nosotros ganaremos mucho dinero.
-y ¿Cuál es la segunda opción? .- lo interrumpí .- buena pregunta, la segunda opción sería… matarlas.- dijo tranquilamente . - pero como soy un hombre generoso les daré la posibilidad de que ustedes elijan si quieres ser vendidas o quieren morir… tienen hasta la media noche para decirnos. – el hombre se acercó hacia mi.- mientras se deciden yo jugare con esta.- dijo mientras me tomaba de la muñeca y me jalo hacia la puerta. No dije nada porque le tengo terror a la muerte…
Entramos a otra habitación estábamos los dos solos me coloco frente a él y comenzó a rodearme.- sácate el vestido.- dijo con voz amable, agache la mirada se detuvo frente a mí.- no me oíste, te he dicho que te quites ese puto vestido.-grito, me lo quite rápidamente, su mano rozo mi cintura.- eres muy hermosa.- dijo acariciando mi cabello con su otra mano.- por ti podríamos ganar mucho dinero y tu mi querida podrías tener un porcentaje de esas ganancias… imagínate pequeña, sacarías a tus padres de esa población.- ,me susurro al oído.- ¿Qué?.- pregunte atónita.- anda bonita este negocio es fácil, simplemente debes dar placer a unos hombres y todo bien ¿te gusta la propuesta?
Suéltame- masculle.- ¿qué dijiste? No te escuche.- suéltame maldito imbécil.- dije sin pensar. El hombre se apartó de mi lado y me empujó hacia la cama, se subio sobre mis caderas- ¡No!-grite, el comenzó a golpearme en la guata.- vas a aprender a respetarme entiende que ahora eres de mi propiedad.- dijo, cuando dejo de golpearme un sabor a sangre invadió mi boca, las lágrimas no me dejaban ver con claridad- ¡policía!.- Grito un hombre que había entrado a la habitación.- deja a esa niña ahora.- replico. El hombre que me había golpeado tomo su arma y comenzó a disparar. Sentí un dolor muy fuerte junto con un calor en mi pecho, levante un poco la cabeza, vi mucha sangre.- niña, anda niña no cierres los ojos.- dijo el policía tapándome con una frazada y levantándome, me saco de aquella casa del terror.- vamos niña, no te duermas.- dijo el policia mientras me subía a la ambulancia, pero el dolor se hacía más intenso, mis ojos apenas se mantenían abiertos-tengo miedo-susurre débilmente- no mi niña no te va a pasar nada tranquila- respondió una mujer. El pecho se me apretó y todo ante mí se hiso borroso de un momento a otro todo se volvió negro
“Pamela Andrea Reyes Lopez, fecha de defunción: 12 de mayo del 2010 a las 00:00”
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